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Fermentados

Curtido Salvadoreño

  • Dificultad fácil
  • Frasco mediano
  • Baño María optativo
Lo que necesitás

Ingredientes

Repollo 1 kg
Zanahorias2
Cebollas2
Orégano a gusto
Sal40 g
Paso a paso

Cómo se hace

01

Acondicionamiento y pesaje de los vegetales

Lava y corta el repollo bien fino, ralla las zanahorias y corta las cebollas en pluma. Coloca todos los vegetales en un recipiente amplio, pesa la masa total y calcula la sal al 2% (20 g de sal por cada kilo de vegetal). Esto es fundamental para asegurar un ambiente selectivo donde solo crezcan las bacterias lácticas y se inhiban los patógenos.

02

Extracción osmótica (Masaje de los vegetales)

Espolvorea los 40 g de sal y el orégano sobre la mezcla. Masajea enérgicamente con las manos limpias durante varios minutos hasta notar que los vegetales pierden rigidez y comienzan a liberar abundantemente su propio jugo natural. Este líquido constituirá la salmuera de cobertura.

03

Envasado y prensado anaeróbico

Traslada los vegetales a un frasco de vidrio limpio, introduciéndolos por tandas y presionando fuertemente hacia abajo con un pisón o los puños. El objetivo es eliminar todas las bolsas de aire y lograr que el propio jugo extraído cubra por completo los vegetales. La fermentación debe ser anaeróbica (sin oxígeno).

04

Técnica del contrapeso (El truco de la bolsita)

Para asegurar que ningún vegetal flote y quede expuesto al aire (lo que generaría hongos), coloca una bolsita plástica limpia dentro de la boca del frasco y llénala con la salmuera de contrapeso (1 litro de agua + 20 g de sal). A la bolsita le haces un nudo y la colocas dentro del frasco.

05

Fermentación y maduración

Cerra el frasco de forma floja (para permitir la salida de los gases de dióxido de carbono) y dejalo fermentar a temperatura ambiente, en un lugar oscuro, entre 15 y 20 días. Pasado este tiempo, cuando haya alcanzado la acidez deseada, retira la bolsa, cerra el frasco firmemente y trasladalo a la heladera, donde se conserva estable por hasta 6 meses (siempre que se mantenga sumergido).

06

Transformación en Conserva de Alacena

Si en lugar de mantenerlo vivo en la heladera preferís transformarlo en una conserva tradicional de alacena, podés trasvasar el curtido terminado a frascos más chicos. Completá con su jugo hasta arriba (dejando 1 cm de espacio de cabeza) y realizá un tratamiento térmico de pasteurización en baño maría durante 5 minutos desde que el agua retoma el hervor. Así interrumpís la fermentación y lográs una vida útil de hasta 2 años en la alacena.

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