Lava muy bien todas las frutas. A una de las naranjas, pelala por completo retirándole toda la parte blanca (albedo), que es donde se concentra el amargor. A la segunda naranja, retirale solo las puntas y cortala por la mitad y en rodajas lo más finas posibles con su cáscara. Pela la mandarina y cortala muy finita. Verifica y retira todas las semillas si las hubiera.
Coloca toda la fruta cortada en una cacerola ancha. Agrega un frasquito de agua (tomando como medida el mismo frasco que vas a utilizar para envasar). Fundamento técnico: Esta cantidad exacta de agua permite que la fruta se desarme, adquiera consistencia y se cocine por completo la parte blanca de la naranja sin exceso de humedad.
Lleva a fuego medio y cocina en cacerola destapada durante aproximadamente media hora. En este punto la fruta se integrará y ablandará por completo. Nota técnica: Recordá que al no tener azúcar común, la preparación no va a gelificar, solo va a espesar por evaporación de agua.
Agrega de 100 g a 120 g del blend de eritritol y stevia cristalizada por cada kilo de fruta, según el nivel de dulzor deseado. Cocina a fuego medio por un máximo de 10 minutos más, revolviendo constantemente hasta ver que la preparación adquiere la consistencia densa buscada.
Envasa la mermelada bien caliente hasta arriba de todo, sin dejar nada de espacio de cabeza. Tip de diseño de envase: Se recomienda usar siempre frascos chicos, ya que al no tener azúcar conservante, una vez abierto el frasco dura muy poquitos días en la heladera.
Cerra herméticamente con tapas nuevas y coloca los frascos en una olla con agua hirviendo que tape completamente las tapas. A partir del momento en que el agua retoma el hervor, conta 5 minutos exactos y retira. Nunca se dejan enfriar los frascos adentro del agua caliente. Saca de inmediato y deja reposar sobre madera en posición vertical.
En Alacena (Frasco Cerrado con Pasteurización): Gracias al tratamiento térmico y el envasado al límite sin aire, se conserva de manera segura fuera de la heladera por hasta 1 año.
En Heladera (Frasco Abierto): Al carecer de la alta concentración de azúcares tradicionales que actúan como conservantes de barrera, una vez abierto el frasco debe consumirse dentro de los primeros días de refrigeración.
Soy Giselle Bilesio, Ingeniera Agrónoma y una apasionada del mundo de las conservas.
Desde hace mas de quince años me dedico a enseñar, asesorar y acompañar a quienes quieren eleaborar alimentos seguros, ricos y duraderos: desde emprendedores y fábricas hasta personas que simplemente disfrutan cocinar y conservar en casa.