Lava y acondiciona las frutas (retirar cabos de las frutillas). Tip técnico: Al no usar azúcar común (que ayuda a fijar los colores), las mermeladas dietéticas tienden a oxidarse y amarronarse más rápido. Mezcla frutas de color intenso (arándanos, moras, frambuesas) aporta antioxidantes naturales (antocianinas) que mantienen el color atractivo a lo largo del tiempo.
Coloca las frutas en una olla junto con la media manzana verde rallada y el jugo de limón. Detalle técnico: La manzana verde aporta la pectina natural necesaria para dar consistencia (ya que el eritritol/stevia no gelifican como el azúcar). El jugo de limón equilibra el sabor, pero su función crítica es bajar el pH para asegurar la estabilidad del gel de pectina y actuar como barrera microbiológica.
Lleva la olla a fuego medio. Cocina removiendo periódicamente para romper la fruta y permitir que el agua libre se evapore. En las mermeladas sin azúcar, este paso es clave para concentrar los sólidos propios de la fruta antes de endulzar.
Cuando la preparación haya reducido su volumen y parte del agua inicial se haya evaporado, incorpora los 100 g del blend de eritritol y stevia. Mezcla muy bien y cocina unos minutos más hasta lograr la consistencia de mermelada deseada.
Verte la mermelada hirviendo inmediatamente dentro de frascos limpios, llénalos hasta arriba (sin dejar espacio de cabeza) y tapa enseguida con tapas nuevas. Al enfriarse, la contracción del vapor generará el vacío natural (la tapa se curvará hacia adentro con el clásico sonido "clac"). El uso de frascos pequeños es estratégico para productos con baja concentración de azúcares, asegurando un consumo rápido una vez abiertos.
Coloca los frascos recién envasados en una olla con agua caliente que los cubra por completo. Conta estrictamente entre 4 y 5 minutos de tratamiento térmico desde el momento en que el agua retoma el hervor fuerte. Retira los frascos en posición vertical con una pinza para conservas y dejarlos enfriar sobre una superficie aislante. Jamás darlos vuelta.
En Alacena (Cerrada con Pasteurización): Gracias al correcto nivel de pH, el envasado en caliente y el baño maría, la mermelada se conserva segura por hasta 1 año en un lugar fresco, seco y oscuro.
En Heladera (Una vez abierta): Al no poseer el efecto conservante de la alta concentración de azúcar tradicional, una vez abierto el frasco se pierde la esterilidad comercial. Se debe mantener refrigerada de forma obligatoria y consumir dentro de los 7 a 10 días.
Opción de congelación: Si se elabora un volumen grande, el excedente se puede fraccionar y conservar en el freezer de forma segura.
Soy Giselle Bilesio, Ingeniera Agrónoma y una apasionada del mundo de las conservas.
Desde hace mas de quince años me dedico a enseñar, asesorar y acompañar a quienes quieren eleaborar alimentos seguros, ricos y duraderos: desde emprendedores y fábricas hasta personas que simplemente disfrutan cocinar y conservar en casa.