Ingredientes
Cómo se hace
Paso 1. Preparar las naranjas
Lavá bien las naranjas, cortales solo las puntas y partilas en cuartos. Luego cortá cada parte en rodajitas bien finas —así después se van a notar los pedacitos en la mermelada.
Paso 2. Primera cocción
Llevá las cascaritas a una olla (ideal si es de barro, porque distribuye el calor de manera pareja). Cubrí con agua y cociná lentamente. El secreto está en la paciencia: la parte blanca debe volverse casi transparente. Agregá el jugo de un limón y seguí cocinando hasta que estén bien tiernas.
Paso 3. Agregar el azúcar
Cuando las naranjas estén blandas y traslúcidas, incorporá el azúcar. Desde este momento subí el fuego al máximo y cociná unos 15 minutos, revolviendo cada tanto.
Paso 4. Control del punto
Podés usar un refractómetro (la mermelada está lista cuando marca 62 °Brix), un termómetro o la prueba del platito: al enfriar, la mermelada debe formar una arruguita al empujarla con el dedo.
Paso 5. Envasar
Apagá el fuego y envasá la mermelada bien caliente, llenando los frascos hasta arriba sin dejar espacio de cabeza. Limpiá los bordes y tapá enseguida.
Paso 6. Conservación
Dejá enfriar sin mover ni dar vuelta los frascos. Gracias al alto contenido de azúcar, no es necesario hacer tratamiento térmico.
Una receta clásica, con trocitos de fruta y ese aroma a cítricos que llena toda la cocina.


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