Este es uno de los mitos más comunes entre quienes comienzan a hacer conservas caseras. Mucha gente cree que hay que hervir los frascos vacíos antes de llenarlos, pero en realidad, no es necesario.
¿Por qué? El vidrio es impermeable a los microorganismos, así que lo importante no es hervirlo, sino asegurar que esté perfectamente limpio.
La manera correcta:
– Lavá los frascos muy bien con agua y detergente, enjuagá con agua potable limpia.
– Colocalos boca abajo sobre un repasador limpio hasta el momento de usarlos.
– Siempre llenalos con el producto lo más caliente posible, tapá inmediatamente y sometelos al tratamiento térmico adecuado.
Con estos cuidados, tus frascos estarán listos para conservar cualquier alimento de forma segura, sin perder tiempo herviéndolos.