Un clásico de las conservas que queda dulce, aromático y listo para usar en postres, helados o simplemente para comerlos así con un toque de crema o queso blanco.
La proporción es 1:1:1 de quinotos escurridos, azúcar y agua.
Un clásico de las conservas que queda dulce, aromático y listo para usar en postres, helados o simplemente para comerlos así con un toque de crema o queso blanco.
La proporción es 1:1:1 de quinotos escurridos, azúcar y agua.
Lavá bien los quinotos, pesalos y pinchalos con un tenedor.Colocalos en agua hirviendo unos minutos y escurrilos en un colador. Tirar esa agua.Pesá nuevamente los quinotos escurridos para calcular la misma cantidad de azúcar y agua.
En una olla, colocá el azúcar y el agua.Dejá que hierva 1 minuto y agregá los quinotos.Cociná a fuego muy bajo, en varias etapas: apagá, dejá enfriar y retomá al rato o al día siguiente. Esto permite que el almíbar penetre mejor la fruta.Cuando el almíbar esté espeso, separá la fruta del almíbar y dejá enfriar.
Acomodá suavemente los quinotos en frascos limpios.Llevá el almíbar a hervor y, si querés, colalo para eliminar semillas o restos.Llená los frascos con almíbar caliente hasta cubrir completamente la fruta.
Poné los frascos bien cerrados en una olla con agua hirviendo que los cubra.Herví 5 minutos desde que el agua retoma hervor.⚠️ No los enfríes en el agua y nunca los des vuelta.
Guardar en lugar fresco y oscuro.
Ideal para usar en postres, helados o comerlos solos con crema o queso blanco.💡 Tip: si querés, podés aromatizarlos con grapa u otro alcohol al gusto.
Soy Giselle Bilesio, Ingeniera Agrónoma y una apasionada del mundo de las conservas.
Desde hace mas de quince años me dedico a enseñar, asesorar y acompañar a quienes quieren eleaborar alimentos seguros, ricos y duraderos: desde emprendedores y fábricas hasta personas que simplemente disfrutan cocinar y conservar en casa.