Seleccioná higos de tamaño uniforme y firmes. Lavá y pinchá en dos o tres lugares los higos firmes. Para el almíbar está buenísimo porque te va a ayudar a que los higos no se desarmen.
Poné en agua hirviendo un minuto (o un poquito más) hasta que cambien de color. En el mientras tanto hacé el almíbar (agua caliente y azúcar).
Cuando cambian de color y el almíbar hierve y el azúcar ya se disolvió, poné los higos en el almíbar (Lo ideal es que queden los higos sumergidos todo el tiempo en el almíbar.) A partir de este momento bajamos el fuego al mínimo. Necesitas que el almíbar no hierva a borbotones para que el azucar ingrese al higo y no te queden "chupados".
Después de 2 hs controlá la consistencia de los higos y el amibar.
Cuando los higos estén bien gorditos (en caso que dos horas no sean suficientes, dejalos un poco más hasta que al probarlos sientas la consistencia deseada) los vas a envasar con cuidado de que no se rompan.
Si el almíbar quedó muy líquido, concentralo hasta que tenga consistencia tipo miel y usalo para envasar
La idea es que el almíbar no tenga ni una semillita. Cuando el almíbar está hirviendo, llená bien hasta arriba sin dejar espacio de cabeza y tapá.
En una olla poné agua a calentar hasta que rompa en hervor. Colocá los frascos en la olla (el agua tiene que pasar el nivel de las tapas). A partir del momento que retoma el hervor, 10 minutos y retira.
Soy Giselle Bilesio, Ingeniera Agrónoma y una apasionada del mundo de las conservas.
Desde hace mas de quince años me dedico a enseñar, asesorar y acompañar a quienes quieren eleaborar alimentos seguros, ricos y duraderos: desde emprendedores y fábricas hasta personas que simplemente disfrutan cocinar y conservar en casa.