Lavá, sacá la punta y pelá las berenjenas. Cortá como más te gusten en rodajas o bastones. En un colador, deja escurrir las berenjenas, espolvorealas con sal gruesa. Poné un peso por encima durante 4 o 5 horas para sacar el exceso de líquido. Las podes dejar también de un día para el otro. Él líquido que quedó va a las plantas.
No hace falta enjuagar las berenjenas, es optativo.
Llevá a hervir en un olla, agua y vinagre, nada más. Poné las berenjenas de a tandas chiquitas para evitar que se enfríe el líquido donde las hervís. Después de 3 o 4 minutos las sacas. Ponelas en una fuente y condimenta con pimentón, ají molido, modérate si no te gusta tanto el picante. Perejil, pimienta negra en granos y ajo cortado en láminas. Agrega un chorro de aceite para que te sea más fácil integrar los condimentos y revolvé.
En los frascos pone un culito abajo de aceite para evitar sacarle el aire con un palito. Ahora envasa. Acomoda las berenjenas y fijate que el aceite que le pusiste sube. Entonces no tenés problema con el aire.
Con 3 berenjenas te salen 3 frascos. Calculá más o menos una berenjena mediana por cada frasco. Completá con aceite, dejando todo el cuello del frasco libre. Agrega la hoja de laurel. Limpiá los bordes del frasco y tapá.
Si querés guardarlo por más tiempo, TRATAMIENTO TÉRMICO, como siempre, olla, agua hirviendo, el agua tapa las tapas y a partir de que retome a hervor, 10 minutos y sacalos.
También en heladera duran un montón.
Soy Giselle Bilesio, Ingeniera Agrónoma y una apasionada del mundo de las conservas.
Desde hace mas de quince años me dedico a enseñar, asesorar y acompañar a quienes quieren eleaborar alimentos seguros, ricos y duraderos: desde emprendedores y fábricas hasta personas que simplemente disfrutan cocinar y conservar en casa.